Archivo para la categoría ‘Domingo Buesa’

PostHeaderIcon “La creación del Arzobispado de Zaragoza en 1318″, por Domingo Buesa

Conferencias MUDIZ

Mañana jueves, día 11 de abril, el presidente de la Real Academia, Excmo. Sr. D. Domingo Buesa, impartirá la conferencia “La creación del Arzobispado de Zaragoza en 1318”, dentro del ciclo “Aproximación a la historia de la Diócesis de Zaragoza”.

El ciclo consta de ocho charlas, con entrada libre, que están teniendo lugar en el salón de actos del Arzobispado de Zaragoza los días 9, 11, 18 y 25 de abril y 2, 9, 16 y 23 de mayo, obteniendo un certificado oficial para quienes asistan al 80 por ciento del curso.

Las inscripciones pueden continuar formalizándose en Delegación de Patrimonio Cultural del Arzobispado de Zaragoza (3ª planta) o mediante correo electrónico a comisiondepatrimonio[arroba]arzobispadodezaragoza.org.

Puede ver toda la información de los cursos en la página web del Museo Diocesano de Zaragoza.

PostHeaderIcon Sesión Necrológica en homenaje al Ilmo. Sr. D. Virgilio Albiac Bielsa

La Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis tiene el honor de invitarle a la Sesión Necrológica en homenaje al que fuera Académico de esta Real Corporación, Ilmo. Sr. D. Virgilio Albiac Bielsa, y que se desarrollará con el siguiente orden del día:

1. Lectura del acuerdo corporativo por el Secretario General, Ilmo. Sr. D. Javier Sauras Viñuales
2. Glosa necrológica pronunciada por los académicos Ilmos. Sres. D. Ángel Azpeitia Burgos y D. Miguel Caballú Albiac.
3. Discurso institucional por el Presidente de la Real Academia, Excmo. Sr. Dr. D. Domingo J. Buesa Conde.

El acto se celebrará (D.m.) hoy, día 7 de febrero jueves, a las siete y media de la tarde, en el Salón de Actos de la Real Academia, en su sede del Museo de Zaragoza, Plaza de los Sitios, 6.

PostHeaderIcon Sesión Pública con ocasión de la entrega del retrato de Louis G. de Suchet

La Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis tiene el honor de invitarles a la solemne Sesión Pública con ocasión de la entrega del retrato del que fuera su Presidente entre 1809 y 1813, Excmo. Sr. D. Louis Gabriel de Suchet, que se desarrollará con el siguiente orden del día:

1. Lectura del acuerdo corporativo por el Secretario General, Ilmo. Sr. D. Javier Sauras Viñuales
2. Discurso de ofrecimiento de la obra a cargo de la académica correspondiente, Ilma. Sra. Dª. Esperanza Altuzarra Sierra
3. Discurso sobre la figura del Excmo. Sr. D. Louis Gabriel de Suchet a cargo del profesor titular de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, Sr. Dr. D. Pedro Rújula López
4. Clausura del acto por el Presidente de la Real Academia, Excmo. Sr. Dr. D. Domingo J. Buesa Conde

El acto se celebrará (D.m.) el próximo día 24 de mayo martes, a las siete y media de la tarde, en el Salón de Actos de la Real Academia, en su sede del Museo de Zaragoza, Plaza de los Sitios, 6.

PostHeaderIcon Zaragoza y la Real Academia rinden homenaje a Ricardo Magdalena

El Ayuntamiento de Zaragoza y Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis rinden homenaje a la figura del arquitecto Ricardo Magdalena en el centenario de su muerte.

Con esta ocasión, el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Equipamientos y Vivienda, Ilmo. Sr. D. Carlos Pérez Anadón, acompañado por el Presidente de la Real Academia, Excmo. Sr. Dr. D. Domingo J. Buesa Conde, descubrirá mañana, lunes día 22 de noviembre, a las 10.30 horas, una placa conmemorativa ante el busto de Ricardo Magdalena, que se ubica en la biblioteca del mismo nombre en las dependencias del Antiguo Matadero de la ciudad, (Miguel Servet, 57).

El reconocimiento al arquitecto zaragozano tendrá continuidad con una conferencia a cargo del director del Servicio de Arquitectura del Ayuntamiento de Zaragoza, Dr. Arquitecto Ricardo Usón García, que se desarrollará a partir de las 12.00 horas en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, y que versará sobre “El proyecto de Arquitectura en Ricardo Magdalena”. Acto seguido, se celebrará una mesa redonda con el título genérico: “Visiones sobre Ricardo Magdalena”.

Finalmente, a las 19.30 horas tendrá lugar una sesión solemne en la sede de la Real Academia, Plaza de los Sitios, 6, (Museo de Zaragoza), en la que intervendrán la Dra. Ascensión Hernández Martínez, profesora de Historia del Arte, el Excmo. Sr. D. Juan Alberto Belloch Julbe, Alcalde de la Ciudad de Zaragoza, y el Excmo. Sr. Dr. D. Domingo J. Buesa Conde, Presidente de la Real Academia.

Los tres actos programados se ubican en tres edificios que llevan la firma del arquitecto zaragozano y que forman parte de su importante legado a la ciudad de Zaragoza.

PostHeaderIcon Discurso del Presidente en la Sesión de Ingreso del Ilmo. Sr. D. José Beulas

Ilustrísimos señores y señoras académicos.
Ilustrísimo Señor don Ramón Miranda, Director General de Cultura del Gobierno de Aragón.
Ilustrísimo Sr. don Domingo Malo, Concejal representante del Ayuntamiento de Huesca.
Señor Director General Adjunto de la CAI, don Juan Antonio García Toledo.
Distinguidas autoridades y patronos de la Fundación.

Señoras y señores.

Antes de iniciar mi discurso quisiera agradecer a doña Teresa Luesma, Directora del CDAN, la hospitalidad que nos brinda y, de manera excepcional, como muestra de reconocimiento quisiera pedirle que pasara a ocupar un sillón en el estrado de los Ilustrísimos señores académicos.

La Real Academia se ha constituido para recibir como Académico de Honor al Ilmo. Sr. Don José Beulas Recaséns, y lo ha hecho en la ciudad de Huesca como reconocimiento a este Centro de Arte y Naturaleza de la Fundación Beulas que nuestro nuevo académico, acompañado por el buen hacer y el empuje de su esposa doña María Serrate, ha logrado constituir en este espacio que se extiende al mediodía abierto a la llanura, protegido en el norte por el perfil de la cercana sierra de Loarre, enraizado en la tierra en la que este matrimonio han querido disfrutar de la Naturaleza.

José y María, son dos entrañables personas que ya forman parte de esa historia, que sólo conquistan aquellas personas que construyen su crónica vital desde el empeño por convertir las tierras de la vieja ciudad sertoriana en referente nacional e internacional. Hoy se puede decir que ese es su mejor logro cultural, puesto que se reconoce a esta Fundación como referente de la interrelación de la Naturaleza y el Arte, simbiosis que se proyecta desde un espacio pensado por don Rafael Moneo, ese arquitecto internacional que quería dejar una obra suya en la ciudad donde se dieron los primeros pasos de su madre.

Por ello, esta Real Corporación ha querido constituirse en Huesca, en concreto al lado del estudio de José Beulas, especialmente en el CDAN que es una institución que queremos distinguir con toda nuestra secular autoridad. Una institución con la que algunos de los ilustres señores académicos que componen el elenco corporativo, han tenido y tienen una activa relación que ya hemos podido comprobar en la magnífica Laudatio que en nombre de la Real Corporación ha dictado el Vicepresidente Primero, Excmo. Sr. Don Fernando Alvira Banzo. Pero no es el único caso.

Me van a permitir que recuerde con satisfacción un hecho singular que me permitió entrar en contacto con este entrañable matrimonio, disfrutando de sus ilusiones y gozando de su afecto. La primera Resolución Oficial que reconocía a la ciudad de Huesca y a la Fundación Beulas como sede de las colecciones contemporáneas del Gobierno de Aragón fue una Resolución firmada por mí, entonces Director General de Patrimonio, que luego fue desarrollada en un convenio por don Vicente Bielza y don Luis Acín, en aquel momento Consejero de Cultura y Alcalde de Huesca, respectivamente. No hace falta que les diga, que ese fue el primer punto de encuentro al que sucedieron algunos más, entre los que no faltaron largas sobremesas con Rafael Moneo hablando de las formas apasionantes del entorno de Loarre. Hoy, catorce años después, me llena de alegría recordarlo, precisamente, en la sede de esta Fundación hecha gozosa realidad.

Y dicho esto, volveremos al motivo que nos convoca esta mañana y que no es la Fundación Beulas, que bien podría serlo, sino el pintor José Beulas. A este pintor, la Real Academia, y en su nombre el Presidente, quieren dar la bienvenida reconociéndole como referente del quehacer plástico del siglo XX, como muestra de una paleta que ha logrado crear una valiosa obra que se constituye como un singular capítulo de la Historia del Arte contemporáneo. Por eso, a él van dedicadas estas palabras de salutación.

Ahora bien, estoy convencido que hablar de la obra del nuevo académico es hablar del paisaje y plantearnos el sentimiento de identificación del ser humano con la Naturaleza. Fácil lo tenemos si recordamos que estamos hablando de un pintor que empezó retratando el paisaje gerundense, que después descubrió emocionado el trabajo de la cercana Escuela de Paisajistas de Olot, que admiró a Benjamín Palencia y a la luz que construye la esencia con Ortega Muñoz, y que al final, durante su estancia en Italia, entendió que el paisaje sería el tema fundamental de su pintura. Un paisaje que para entonces ya había cautivado sus pinceles y que tenía nombre y apellido: la llanura del Somontano de Huesca.

Con este gerundense afincado en Huesca, había pasado lo que decía Gerardo Manrique de Lara cuando explicaba que “no es el artista el que se propone pintar el paisaje, sino que es el paisaje el que le incita a pintarlo”. Por ello, hoy podemos decir que las llanuras oscenses lo eligieron como cronista, sabedoras que tenían que seleccionar una brillante mano, porque no existe una estética en el paisaje hasta que ésta sea otorgada por el ser humano, porque sólo puede ser el artista quien la identifica y la reproduce.

Y si se ha escrito que el responsable de la creación de un paisaje es el viajero, es incuestionable que el responsable de la creación del paisaje de la llanura oscense es don José Beulas. Beulas es el maestro del paisaje, el pintor que ha contribuido a inmortalizar las tierras oscenses como ninguno, quizás porque lo ha sabido hacerlo como observador de un objeto que se autoconstruye desde sus cualidades visuales y espaciales. Un observador que articula muy bien los tres elementos que componen el paisaje: desde los muertos abióticos y los vivos bióticos hasta los antrópicos, las huellas mutables de la actividad humana.

Beulas, lo ha sabido hacer, lo ha logrado. El paisaje de la llanura, roto con la línea del horizonte que invita a caminar, a recorrer los campos que nos llevan por el silencio de los pigmentos, se manifiesta con rotundidad en su desnuda verdad que nos habla de esfuerzo humano y de heroicidad ante la dureza de la tierra. Todo el doble sentido de esos surcos que esperan el grano, de esos montes que piden agua para alimentar acaso sólo romeros y matorrales, va tamizando las pinceladas de este enamorado del paisaje.

El maestro Beulas ha consagrado su vida a captar la belleza de ese espacio llanura que nos invita a andar, que nos invita a mirar. Pero también de ese espacio-morada, que con tanto acierto definió don Pedro Laín Entralgo, intelectual aragonés por excelencia, cuando escribía que era “un lugar de contemplación y lugar de meditación”. Lo mismo que el admirado maestro Azorín bautizó –para Castilla- como “el silencio profundo, solemne, del campo desierto, solitario”. Es esa tierra en la que uno siente la necesidad de sentarse y seguir viéndola, mientras nos dejamos invadir por un sentimiento de serena plenitud. Mirar y permanecer. Cerrar los ojos y sentirse humano en ese paisaje inmortal.

Por eso, viene bien recordar al profesor François Cheng, el intelectual chino que ha logrado sentarse en la Real Academia Francesa, cuando –al hablar del lenguaje de la pintura china- escribe y describe que “pintar la montaña y el agua es retratar al hombre, no tanto su retrato físico, sino más bien el de su espíritu: su ritmo, su proceder, sus tormentos, sus contradicciones, sus temores, su alegría, sosegada o exuberante, sus deseos secretos, sus sueños de infinito…”.

Ustedes y yo tenemos que reconocer, especialmente cuando nos cautiva la cercanía de la Sierra de Loarre, que el macrocosmos que es el Universo establece vínculos con el microcosmos que es el Ser Humano, y el hombre y la mujer se sienten atraídos por la realidad y su representación, una atracción que variará con el paso del tiempo, pero que siempre se sentirá cautivado por esta Naturaleza que emerge abrupta, hermosa, poderosa, desoladora, terrible…

De todo esto habla la pintura del nuevo Académico, que es profundamente innovadora porque se construye con referencias antropológicas a los tres momentos claves de la incorporación del paisaje al lenguaje visual. Desde ese descubrimiento del paisaje que hunde sus raíces en el arte chino del siglo V, cohibido por la visión estética de la naturaleza del budismo, hasta ese novedoso impulso decimonónico que generó el plenairismo del instante fugaz en Barbizon, pasando por esa recuperación sosegada y protestante, acaso menonita en el peregrinar de Jacob Izaaksoon van Ruysdael, que hizo la pintura holandesa del siglo XVII.

En todo caso, la paleta y la mirada de José Beulas, nos permiten reencontrarnos con la Naturaleza, con el paisaje en el que han vivido nuestros antepasados y en el que esperamos vivirán nuestros descendientes. Y sobre todo comprometernos con la conservación de ese escenario de nuestras vidas, que incluso ha tenido que ser protegido por un Convenio Europeo del Paisaje, firmado en Florencia el año 2000, por los Estados Miembros del Consejo de Europa. Y hoy, desde el estrado de esta Real Corporación debemos sumarnos a las voces que demandan mayor atención y sobre todo cariño hacia estos escenarios de nuestra vida. Hay que crecer en amor a la Naturaleza porque sólo así nos hacemos más humanos.

Aunque pueda parecer que estamos hablando de escenarios, ya indicamos que estamos hablando de vida. No en vano decía el geógrafo británico Jay Appleton que “el paisaje es lo que la gente hace de su entorno, después de que la Naturaleza lo ha puesto en sus manos”. Y este compromiso sagrado con los caminos que surcan nuestros pasos, con las imágenes que serenan nuestro agobiado vivir diario, con los sonidos del silencio que se esconden en la paleta de trazos rotundos, es el compromiso que inspira y mantiene este recinto de las Artes hecho Fundación Beulas.
Leer el resto de este artículo »

PostHeaderIcon Discurso de Apertura del Año Académico 2010 pronunciado por su Presidente

DESCARGAR DISCURSO EN FORMATO PDF

Excelentísimo señor Presidente del Gobierno de Aragón, Excelentísimo señor Alcalde de la ciudad de Zaragoza, Excma. Sra. Consejera de Educación del Gobierno de Aragón, Excmo. y Rvdmo. Señor Arzobispo de Zaragoza, Excmo. Sr. D. Massimo Marchetti, delegado plenipotenciario del Embajador de Italia ante esta Real Academia, Magnifico señor don Guillermo Colón, príncipe de Melfi y descendiente del Almirante Colón. Ilustres y excelentísimos señores y señoras académicos, Dignísimas Autoridades, Señoras y señores,

En nombre de todos mis compañeros académicos, que componen esta Real Corporación, deseo comenzar agradeciéndoles su voluntad de acompañarnos en esta solemne apertura del Año Académico 2010, con la que se inaugura una andadura en la que esta institución espera ofrecer a la sociedad aragonesa su trabajo y su compromiso con el progreso de las Artes y el acrecentamiento de los saberes de los hombres y mujeres de Aragón.

Por eso, desde esa voluntad de servir a la Cultura aragonesa, saludamos especialmente al presidente del Gobierno de Aragón que, al distinguirnos con su presencia, nos anima a trabajar para que los aragoneses de este nuevo milenio avancen en el saber, en el pensar y en la capacidad de reaccionar críticamente. Por eso, nuestra actividad tiene que responder a las necesidades del momento y al empeño de recordar a la sociedad el sistema de valores sobre el que se sustenta la identidad aragonesa.

En esta tarea queremos ocupar la nueva andadura, que iniciamos desde la gratitud a la importante tarea institucional brillantemente desarrollada por el Excmo. Sr. Don José Pasqual de Quinto, que nos precedió en el cargo y que hoy es nuestro Presidente de Honor. Pero, en esta nueva etapa, desde la fidelidad a nuestra historia, hemos asumido que no podemos seguir de espaldas a la realidad, porque no podemos ignorar que nuestra razón es poner al servicio de esta tierra los saberes y las habilidades que custodia esta Real Corporación en cada uno de sus notables y destacados académicos, cuya brillante trayectoria intelectual es el mejor tesoro de esta institución.

Manteniendo el espíritu ilustrado de nuestros fundadores, queremos ser una academia del siglo XXI, que apueste por los nuevos lenguajes y tecnologías, aportándoles el compromiso con la veracidad que debe presidir nuestra actuación. Que contribuya a que los creadores aragoneses –para los que pedimos comprensión y apoyo- puedan sentirse embajadores de una cultura que ha dado a la Humanidad grandes figuras en todos los campos del saber y del hacer. En una palabra, esta Real Academia está dispuesta a dar una respuesta firme a las demandas culturales de nuestro tiempo, colaborando con aquellas instituciones que necesiten nuestro apoyo y trabajando –de manera coordinada y leal- con nuestra querida Universidad y con las demás reales corporaciones hermanas que atienden los saberes de Medicina, Ciencias y Jurisprudencia, a cuyos presidentes saludo con afecto.

Pero en esta tarea no queremos ir solos. Necesitamos la cercanía del Gobierno de Aragón y el apoyo del Ayuntamiento de Zaragoza, puesto que no hace falta recordar a nuestro Alcalde, al que manifestamos nuestra gratitud por su presencia, que estamos fuertemente vinculados a esta ciudad por un Real Decreto de Carlos IV, por la voluntad del conde de Aranda y por la normativa residencia de sus académicos. De esos académicos que le aseguro desean servir con ilusión a ese mundo pujante y valioso que componen los artistas y los intelectuales zaragozanos. Esta Casa aspira a que los zaragozanos la sientan como algo suyo, pero sobre todo desea que nuestra ciudad y su Ayuntamiento sientan el apoyo permanente de esta Real Corporación para todas aquellas empresas culturales que beneficien a Zaragoza. Una tarea en la que vamos a dar el primer paso, ofreciendo nuestra institución para poner en marcha las actividades de lo que será el año 2018, el IX Centenario de la conversión de Zaragoza en la capital de Aragón.

A partir de este momento, todos los aragoneses deben saber que esta Real Academia, por la historia la primera institución cultural de la Comunidad, quiere convertirse en la primera institución cultural también por su actividad y sus trabajos. Volveremos a apostar por colaborar en la enseñanza de las destrezas como hizo nuestra bicentenaria Escuela de Dibujo para Goya. Volveremos a recuperar nuestra labor de asesorar y aportar criterios razonados y objetivos allí donde la pasión anule la razón, donde impere el sinsentido. Y todos comenzaremos a cumplir esa deuda moral con la sociedad generando ciclos y actos en los que consolidemos un poco más la identidad aragonesa, nuestro amor a lo nuestro que sólo puede nacer del conocimiento.

Por eso, para ahondar en lo nuestro hemos invitado a la investigadora doña Marisa Azuara, una turolense que domina la precisión de la palabra y tiene la rectitud de criterio del investigador. Cuando entraba en contacto con Colón por su condición de discípula del ilustre catedrático don Manuel Ballesteros, no podía intuir que su trabajo en archivos italianos, portugueses y españoles, la acabaría convirtiendo en la mujer que resolviera una de las mayores incógnitas de la historia. Tras años de estudio y colaboración con universidades como Siena y Roma, con grandes especialistas como el profesor italiano doctor Mario Ascheti que nos honra con su presencia, hoy quiere compartir con nosotros que Colón es hijo de una aragonesa y, con ello, hacernos sentir partícipes una vez más de la ampliación del mundo conocido, de esa universalidad tan aragonesa.

Es tiempo pues de dar la palabra a nuestra historiadora invitada y es también el momento de dejar constancia que esta Real Academia, que hoy inicia una nueva andadura bajo mi presidencia, quiere manifestar públicamente su empeño en trabajar generosa y lealmente por este Viejo Reino de Aragón que tiene, en sus manos, muchas capacidades y a sus espaldas una rica andadura humana que es capaz de convertir los mejores sueños en realidad. A partir de ahora, los hombres y mujeres que componemos esta Real Academia vamos a dejar los discursos grandilocuentes y vamos a empeñarnos en trabajar, codo con codo, con todos los que hagan posible un futuro mejor para esta tierra.

Y en ese espíritu, me cabe el alto honor de proceder a la apertura del año académico 2010. Con la ilusión que nace de ser el primero que compete a una nueva Junta de Gobierno elegida por esta Real Corporación y nombrada por el Ministro de Educación del Gobierno de España. Desde el espíritu de libertad que inspiró las Reales Academias, en el deseo de que podamos mantener la necesaria serenidad en nuestras decisiones y asesoramientos. Y, sobre todo, desde el compromiso de todos los académicos por realizar actividades que den respuestas a los diversos campos de la acción cultural, declaro abierto el Curso 2010.

He dicho.

PostHeaderIcon Mosen Leminyana, Académico de Honor

Ha muerto en la ciudad de Barbastro una de las figuras más notables de la vida eclesial del Aragón oriental, de esas tierras que en el pasado fueron la frontera con el viejo territorio condal barcelonés y que en el presente han vivido la necesidad de recuperar su propia identidad y recuperar los bienes que el obispado de Lérida se les llevó por la fuerza de la legislación canónica y que ahora no quiere devolver en cumplimiento de esa misma legislación canónica. Allí, desde la atalaya de Roda de Isábena, protagonizó muchos capítulos de esta reivindicación un sacerdote aragonés que acabó convertido en casi una leyenda, reconstruyendo la vieja catedral rotense, pidiendo la vuelta de sus parroquias al obispado barbastrense y reclamando el regreso de los bienes. Treinta años le han dado mucho juego, treinta años que comprenden al mosen restaurando con sus manos los edificios románicos y perdonando con sus manos bendecidas los pecados de gente tan compleja como el propio Eric el Belga. Hace unos meses, la Real Academia de Bellas y Nobles Artes de San Luis decidió de manera unánime elegirlo Académico de Honor y con esa ocasión escribí una nota en mi blog en la que quise dejar constancia de la importancia de este nombramiento.

Pero, en ese mismo texto planteaba los problemas con los que nos encontramos para proceder a investirlo como Académico de Honor en la propia catedral rotense. Y lo que parecía un peligro al final se convirtió en una realidad. No pudo recibir en vida el reconocimiento material de la Corporación, pero como estamos hablando de un hombre plenamente convencido de la dimensión espiritual de las cosas cumpliremos celebrando en su catedral de Roda de Isábena un acto en homenaje de este Académico de Honor que se nos ha ido de la vida pero que, sin duda, permanecerá espiritualmente por estos parajes a los que amó hasta el límite. Y ese acto seguramente lo celebraremos el sábado 10 de abril del año 2010, cuando la primavera comience a llenar de vida al viejo reino ribagorzano.

Buscador
Redes sociales